viernes, 3 de junio de 2011

FOTOS DEL CAMINO

   Como me ha pedido mi compi de curso Margari que ponga algunas fotos más del camino, pues aquí he selecionado algunas para que la veáis y así conocerlo un poco más. Al volverlas a ver me traen mucha nostalgia, recuerdos de una experiencia vivida muy bonita, por el recogimiento de uno mismo, nos sirvió para  que las 5 amigas que fuimos nos conociéramos mejor, además de ver ese maravilloso paisaje de campos, montañas, aldeas, gentes sencillas y trabajadoras que nos daban los buenos días al pasar y nos deseaban "buen camino",  también entablar amistad con otros peregrinos, además de saborear la rica empanada y el pulpo gallego acompañado con unas cervecitas,  y la culminación de todo llegar a la plaza do Obradoiro y entrar en la Catedral, después de 5 días andando. 


.-Después de un buen desayuno comenzamos la marcha de nuestra primera etapa del camino desde Sarria a Portomarín.
.-Ocho y cuarto de la mañana, comienza el  amanecer.
                                                       .-Casi todos los días nos acompañaba la niebla en las primeras horas de la mañana.
 .-Senderos con mucho encanto.                            
.-Una fotito a mitad de la etapa.                             
.-En casi todas las aldeas había algún cementerio.                               
 .-Un paisaje digno de admirar.                                                       

viernes, 18 de marzo de 2011

6 de septiembre de 2010

   En nuestra última etapa de unos 20 km, nos levantamos como todos estos días tempranito, después de vestirnos adecuadamente, poner nuestros pies a punto y hacer estiramientos para comenzar la marcha. A pocos metros de donde nos habíamos hospedado comenzaba el camino, anduvimos durante un par de kilómetros entre hojarascas , seguimos junto a la carretera hasta dar con un bar donde paramos a desayunar, un cafelito y unas tostadas. Seguimos la ruta por un sendero entre bosques de eucaliptos y después de pasar varias aldeas, cruzar la n-547, entramos en el municipio de Santiago de Compostela , continuamos al pie de alguna que otra carretera, llegamos a los alrededores del aeropuerto, cuando íbamos andado por este lugar sentimos un ruido bastante fuerte y al poco rato apareció un avión que nos impresionó de lo bajo que volaba, acababa de despegar. Más adelante vimos la valla que rodeaba el perímetro del aeropuerto repleta de cruces hechas de ramitas de los árboles y alguna que otra camiseta con dedicatoria. Más adelante, pasamos por el rio Villamaior, cuentan que era donde los peregrinos se lavaban antes de llegar a Santiago, quedan  10 km. A continuación pasamos por la TVG  y por TVE, por aquí nos encontramos a un matrimonio, estuvimos hablando con ellos, nos comentó que su hijo también quería hacer el camino pero por cuestión del trabajo no podía hacerlo con ellos, para el año que viene lo haría, los esperaba en Santiago. Nosotros tuvimos que parar un ratito y ellos siguieron.
   Poco antes de llegar al Monte do Gozo empezó a lloviznar, enseguida nos pusimos los ponchos impermeables, pues se veía que el día era de lluvia, efectivamente al poco siguió una lluvia más fuerte, nos encontramos con un pequeño bar que parecía que estaba hecho de madera y aluminios, entramos y nos tomamos un tentempié de media mañana y así esperaríamos un poco por si la lluvia remitía un poco. Vimos que llovía menos y decidimos continuar, pero fue una falsa tregua, la lluvia fue en aumento, pero ni por esa nos acobardamos , nosotras seguíamos caminando. Subimos la famosa cuesta del Monte do Gozo, muy emocionadas y con ilusión para ver todas juntas y a la vez la Catedral, allí había un monumento construido en el año Xacobeo de 1993, nos propusimos cerrar todas los ojos y abrirlos a la vez para ver la Catedral, nuestra sorpresa fue que no se veía nada pues estaba todo nublado, todo fueron risas, mira que no caer que al estar lloviendo estaba todo nublado y que no se vería nada, pero teníamos ese entusiasmo. Nos hicimos unas fotillos en grupo junto al monumento y después entramos en la pequeña Ermita San Marcos, estaba muy oscura y creo que sólo se alumbraba con la luz de algunas velas, allí sellamos nuestra credencial.
   Después de bajar unas escaleras recorrimos varias calles (ruas), cruzamos la avenida de Lugo, para seguir por otras ruas, pensábamos que ya estaría cerca la Catedral, pero aún nos quedaba un poco hasta llegar al casco antiguo, ya por aquí nos paramos en una tienda a comprar las calabazas del peregrino. Había dejado de llover.
   Cuando entramos bajos el Arco del Palacio, había un hombre tocando la gaita,  decidimos   ir cogidas de la mano para entrar en la Plaza do Obradoiro, estábamos muy nerviosas, pues era mucha la emoción de haber llegado después de 6 días y de todo lo andado, lo que más nos emocionó  fue ver a  nuestros  familiares allí esperándonos,todos vinieron corriendo a darnos un abrazo y  muchos besos. Era inevitable que cayeran algunas lágrimas de alegría, ¡fué un momento inolvidable! que lo plasmamos en fotos, luego fuimos a recoger la credencial que también fue un momento muy emocionante, era como la recogida del reconocimiento al esfuerzo y recogimiento que hemos tenido en este caminar. También entramos en la Catedral a ver a Santiago de Compostela, dándole gracias por el Buen Camino que realizamos.
   Al día siguiente fuimos al faro de Finisterre,  allí van los peregrinos y queman alguna de su ropa o zapatos que han usado en el camino,  se pueden ver algunas ropas colgadas en un poste de antena y zapatos que allí dejan. Pero lo más impresionante es ver  unos acantilados preciosos y una vista maravillosa desde una altura que da vértigo. 
  Nos quedamos unos días más, pues alquilamos un caserón por la costa de la muerte donde estuvimos todas las familias, y  tanto los mayores como los niños  pasamos unos días estupendos, pero esa es otra historia a contar.
  

viernes, 14 de enero de 2011

5 de septiembre de 2010


   Desayunamos en la habitación, ya que no había un bar en los alrededores de la pensión y ninguno que estuviera abierto tan temprano. Al poco de emprender la marcha nuestra compañera Paqui se dio cuenta que no tenía el móvil, sospechando que estaría en la habitación. Tuvo que despertar a Manuela para que le abriera e ir a coger el teléfono, y la señora muy amable no tuvo ningún inconveniente.
   Dimos un pequeño rodeo para encontrar la flecha del camino, pues no nos dimos cuenta de que lo teníamos más cerca. Como casi todos los días amanecían con brumosa neblina, preciosos campos bañados con su espesura y se llenaban de rocío. Pasar por senderos de frondosos bosques con un verde luminoso, ríos y riachuelos, árboles centenarios con una altura vertiginosa.
   Después de dejar el último núcleo habitado del concello de Arzua, cruzamos la carretera  y continuamos para entrar en el concello de O Pino, después de pasar por alguna que otra población y arroyo, seguimos por un sendero donde pasamos junto al recuerdo  Guillermo Watt, que falleció haciendo el camino el 25 de agosto de 1993.
   Pasando por A Brea continuamos por el margen izquierdo de la carretera, llegamos a O Empalme y entramos en le bar del mismo nombre para reponer fuerzas y tomar algo, nos pedimos una empanada y unas Estrella de Galicia. Hubo un lapsus en la compañera que llevaba el dinero comunitario y es que se fue antes con otra, olvidándose de pagar y anda que la del bar no nos quitaba ojo por si nos íbamos las demás y le dejáramos lo debido, pero pagamos y sin problemas. Seguir el camino con el comentario y cachondeo de que se quería ir sin pagar y dejándonos a las demás allí, que si parecía que no había roto un plato ....
   Después de pasar por la población y cruzar la carretera, pasar por eucaliptos y  por un túnel  que por debajo pasa la carretera, llegamos a un denso bosque también de eucaliptos, para volver a pasar por otro túnel, más eucaliptos y por pista asfaltada llegar a O Pedrouzo. Buscamos la pensión Maribel, que nos costó un poco encontrarla pues estaba atravesando el pueblo. Esta estaba bastante bien, teníamos dos habitaciones con tres camas y cuarto de baño, muy bonitas adornadas todo haciendo juego, una de color rosa y otra en turquesa. Después nos fuimos a ver dónde podíamos ir a comer ya que era un poco tarde, entramos en un restaurante que estaba bastante bien pero ya no servian comida a esa hora, así que buscamos otro sitio y decidimos comer en un bar tipo sandwichería. Volvimos a la pensión para ducharnos y descansar o dormir un rato. Sobre las ocho o las nueve nos fuimos a cenar y volvimos a ir al mismo bar pedimos entre otras cosas pimientos del piquillo, una tortilla de papas bien hecha, que aunque estaba por fuera quemada por dentro estaba  cruda y a pesar de que se la llevó para hacerla mejor la trajo igual, también pedimos una de ribeiro y una de Albariño. Nos fuimos a dormir, había sido un día muy agetreado y agotador. además era nuestro penúltimo día de camino.