Hoy nos levantamos temprano, hemos quedado en reunirnos a las 6 a.m., Mariluz viene con su marido ha recogerme a casa para ir al colegio San Luis Gonzaga donde nos esperan las demás. Llega Paqui en el coche familiar donde vamos todas, somos 6 mujeres dispuestas a hacer el Camino de Santiago. Emprendemos la marcha hacia las 12 horas de carretera que nos quedan para llegar a Sarria, lugar desde donde empezaremos el camino hasta Santiago de Compostela . Durante el viaje tuvimos que parar a echarle agua al vehículo a cada 100 kms., pues al parecer tenía una avería y perdía agua, esto hacía que crecieran los nervios que ya teníamos debido a la emoción de la aventura, además de hacernoslo más largo. Ninguna habíamos hecho el camino antes, pero la ilusión por hacerlo era muy grande para todas, así que cogimos conciencia de ello y nos preparamos tres meses antes, nos íbamos todos los sábados a las 7:30de la mañana a andar unas 4 horas.
Cuando llegamos a Sarria sobre las 5:30 p.m. fuimos a informarnos a la oficina de turismo para que nos dijeran de algun albergue de la Xunta, pero los dos que había estaban completos, así que elegimos una de las pensiones que había en el plano que nos dieron en turismo, y nos alojamos en la pensión Mar de Plata, que después de mucho buscar por fin encontramos.
Después de la cena, que fué en un precioso paseo junto al rio Sarria, nos volvimos a la pensión, teníamos dos habitaciones en una dormían cuatro de nosotras y en la otra dos, y comprobamos que los colchones de la habitación de las dos camas eran muy tienrnos y nos hundíamos, entonces decidimos, también para que no estuvieramos sola las dos, pasar los colchones a la otra habitación. Fué de lo más gracioso, ya que cogimos los colchones en sigilo pero muertas de risa por lo gracioso de la situación. Esa noche estábamos muy nerviosas porque al día siguiente empezábamos el Camino y era todo risas y nervios, tanto era así que el muchacho que estaba en la habitación contigua aporreó la pared para mandarnos a callar, y aunque nos daba más risa, ya nos calmamos y nos acostamos. Algunas pudieron dormir esa noche más que otras, yo apenas pude pegar ojo.

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